Utilizar canarios como nodrizas para criar jilgueros es una práctica conocida dentro de
la cría en cautividad y puede resultar útil cuando una pareja de jilgueros no incuba
correctamente, abandona el nido o presenta dificultades para sacar adelante a sus polluelos. En
estos casos, una pareja de canarios con buen comportamiento reproductivo puede asumir parte
del proceso de incubación y alimentación de las crías.
Para que esta técnica funcione, la sincronización es fundamental. La pareja de canarios
utilizada como nodriza debe encontrarse en una fase reproductiva similar a la de los jilgueros,
de manera que los huevos o polluelos puedan introducirse en el nido sin alterar excesivamente
su ciclo. Cuanto mayor sea la diferencia entre ambas puestas, más difícil será conseguir una
adopción adecuada.
También es importante elegir canarios con buenas cualidades como reproductores. No
todos los ejemplares tienen el mismo instinto para incubar, alimentar o proteger a los polluelos.
Por este motivo, los criadores suelen seleccionar como nodrizas parejas que ya han demostrado
anteriormente un comportamiento estable durante la cría y una buena capacidad para alimentar
a sus propias crías.
El cambio de huevos o polluelos debe realizarse con cuidado y manteniendo siempre un
control diario del nido. Una vez introducidas las crías de jilguero, es necesario comprobar que
reciben alimento correctamente, que mantienen un desarrollo normal y que la pareja nodriza
continúa atendiendo el nido. Detectar rápidamente cualquier rechazo o falta de alimentación
puede marcar la diferencia durante los primeros días.
La alimentación de los canarios nodriza también adquiere especial importancia. Durante
esta etapa necesitan disponer de una dieta adecuada para la cría y de los recursos necesarios
para alimentar correctamente a los polluelos. El estado de los reproductores influye
directamente en su capacidad para mantener una camada exigente durante varias semanas.
Aun así, utilizar canarios como nodrizas no debería convertirse automáticamente en el
sistema habitual de reproducción. Siempre que sea posible, resulta interesante que los jilgueros
desarrollen y mantengan su propio comportamiento reproductivo. Las nodrizas funcionan
especialmente bien como herramienta de apoyo ante problemas concretos o para proteger una
puesta que, de otro modo, podría perderse.
Bien utilizada, esta técnica puede ser un recurso muy útil dentro de un aviario. La clave
está en seleccionar correctamente las parejas nodrizas, sincronizar los ciclos reproductivos y
supervisar constantemente la evolución de las crías para actuar rápidamente ante cualquier
problema.

